
Hemos topado con esas personas que abusan emocionalmente a otras distorsionando con halagos salameros una relación que comienza o que esta por terminar. Muchos jerarcas y jefes adoptan la postura de halagar a una persona antes de anunciarle su traslado o despido. En la vida cotidiana encontramos otras que usan el halago para ganar indulgencias, aumentos y hasta ganar un afecto. Son situaciones triste porque deforman el significado del verdadero aprecio por el ser humano, amigo o no, convirtiendo este en un mero instrumento de manipulación.
Nunca me han gustado los halagos, los encuentro huecos. Especialmente cuando no media una relación de confianza con la otra persona, y estos son meramente simpateticos. La diferencia entre halagar y afirmar a alguien, conocido o no, es la misma que hay entre simpatía y empatía. En la primera el acercamiento por medio de las palabras es superficial, pasajero, y hasta ignorante. En el segundo, no caben la salamerías, lo que se dice es cierto y resulta de lo que es evidente, no de lo superficial y cajonero. Cuando afirmas a alguien es porque 1. Te importa esa persona, 2. Deseas que descubra su potencial, 3. Transfieres poder, quieres dar a otros.
En la relación empatica de que hablamos, somos capaces de "ponernos en los zapatos del otro" y reconocemos que ciertas actitudes,valores, conocimientos y conceptos expresados por esa persona posee valor y hablan de un potencial humano. Puedes estar en una reunión, una conferencia, una lección o en un sitio público para afirmar a otro ser humano. Muchos hemos temido afirmar a otros porque consideramos que ello acarrea perdida de autoridad o posicion y hasta consideramos que abrimos la puerta para un exceso de confianza. Cuando hay temor en nuestros intercambios,nos empequeñecemos mental, emocional, espiritual y hasta fisicamente. El temor es enemigo de las relaciones humanas, y un lastre en el liderazgo.
Sino afirmamos a quienes nos rodean periodicamente, nuestras evaluaciones, comentarios y hasta sugerencias podran ir creando un muro defensivo en quienes nos rodean. Nadie esta interesado en escuchar lo que tenemos que decir hasta que mostremos interes genuino, empatico, en lo que nos tienen que decir. La afirmación mejora nuestra percepción, rompe muros, desata talentos, y sobretodo levanta nuevos lideres en derredor nuestro.
No temamos liberar ese poder. Empiece por su familia, sus compañeros de trabajo, en la iglesia, en los negocios. Empiece hoy diciendo a otro algo verdadero por lo que tiene que estar orgulloso y sentir que su vida vale la pena.
Hasta la proxima
Juan Carlos Flores
1 comentarios:
Hola Juan
Creo que son a menudo muy inseguros cuando se trata de compartir las cargas con nuestros colaboradores y aun mas de afirmarlos en el sentido que lo explica.
Necesitamos aprender que para liderar nunca debemos dejar de aprender y reconocer el valor de quienes nos ayudan.
Gracias por su comentario
Ines Sanchez
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