
En los ultimos tres años hemos sido testigos de como el mundo de las empresas y las organizaciones no lucrativas o sector social han empezado a realizar la mas profunda de las transiciones. Como parte del sector social, tanto por ser pastor en una iglesia local como por ser consultor en el gobierno de mi pais y enseñar en la universidad, he venido siendo impactado tambien por este lento pero continuo cambio. Me refiero especificamente al concepto de grandeza segun lo ha desarrollado el investigador Jim Collins en su obra "Good to Great" y en una reciente monografia de aplicacion al sector social. Muchas empresas y organizaciones, entre ellas la iglesia local, han asumido mutuamente que hacer lo necesario para ser buenas y efectivas es suficiente. Hemos creido que la medida de una empresa en un caso es aprovechar sus recursos productivamente para crear una ganancia, y en el otro servir a la comunidad llenando sus necesidades espirituales regularmente mediante una obra local en la otra. Ambas visiones padecen de un mal comun: mediocridad. Haciendo un mea culpa, he notado que cuando en la iglesia dejamos de soñar, de creerle a Dios, de extender sin demora la estacas de nuestra tienda, y correr el velo de nuestras habitaciones vamos inevitablemente hacia el conformismo y lo mediocre. Ello aun sirviendo a Dios con amor y fidelidad.
Como Collins lo plantea y esto ha venido impactando a iglesias igual que a otra organizaciones, las malas practicas son igualmente malas si se aplican en una empresa que en el sector social. Nadie es decir ninguna obra podra sobrevivir solo haciendo lo necesario, lo minimo. Hacer lo bueno no es suficiente. Debe existir un sentido de vision que nos desafie permanentemente evitando el conformismo, y obligando a hacer cambios periodicamente tras revisar los frutos del servicio. La comodidad es el peor enemigo de la fe y la vida cristiana. Alli se asientan la religiosidad, el personalismo, el abuso.
Dios nos saca de nuestra zona de confort para desafiarnos a creerle a El.
Al fin y al cabo como lideres, ¿cual es nuestra mision? Alcanzar a los no alcanzados para Cristo, y esa labor no terminara hasta que los alcancemos no solo con palabras sino con nuestras vidas cambiadas. Debe haber propósito y pasion en lo que hagamos para alcanzar la grandeza de Dios para la iglesia. Entendámonos bien, esto no es sobre ego. Esto es sobre sacrificarse y hasta negarse a si mismo en aras de la gran vision para la iglesia en accion. Es lo que Collins llama "Nivel 5 de Liderazgo". Se trata de lideres que llevan a sus empresas y organizaciones de buenas a grande basados en su humildad personal y fiera dedicación a una causa que es mayor que ellos. Se trata aqui de lideres que no monpolizan el poder y la autoridad. Que saben delegar, que son adeptos al proceso legislativo mas que ejecutivo. Sin este tipo de liderazgo nunca podremos dejar un legado de grandeza a nuestro paso.
Como el mismo Collins lo indicaba en Willow Creek en agosto ultimo cuando nuestro equipo asistia a la Cumbre Mundial de Liderazgo, estos lideres de 5 nivel, no empiezan a moverse tratando de que todos se les unan a la visión que presentan, ellos empiezan preguntando: "¿Cuales son los hechos que debemos confrontar?. Estos lideres ven a la organizacion como un autobus, que se sabe para donde va (vision) que sabe que necesita para cumplir (mision) pero que entiende que es importante no solo tener la gente adecuada a bordo sino tambien colocarse en el lugar en que su FORMA (dones, habilidades, experiencias, recursos, corazon) puede dar mejores frutos. Estos lideres dicen vamos a colocar gente con fortaleza en los sitios claves a quienes les importa la causa que nos motiva. Aunque no sepan aun la vision, esto crea una alianza tacita hacia la vision. Ellos son confrontados con preguntas como "¿Por que no somos grandes?" y ¿Que tenemos que hacer para mover esta nave a un nivel mas alto de realizacion?"
La pregunta de grandeza para autoexaminarnos se puede parafrasear asi: Si murieras hoy, ¿Que diria tu lapida? "Aqui llace fulado de tal que trabajo incontables horas en la iglesia y descuido a su familia y su relacion con Dios". No seria mejor como David que dijera "Aqui yace fulano de tal, sirvio con proposito y pasion a su generacion y despues descanso".
El sentido de legado es lo que va de la mano con la grandeza. El que recibe el merito es Dios, y ademas es el unico que lo puede hacer sin orgullo, ni petulancia humana.
Dios les bendiga
Hasta la proxima
Juan Carlos Flores
0 comentarios:
Publicar un comentario