lunes, marzo 10, 2008

MUJER: Tú también has sido llamada a liderar

Las estadísticas evidencian un progresivo estancamiento en la participación y asistencia de hombres a la iglesia alrededor del mundo. Numerosos libros han sido escritos tratando de descifrar el problema, mientras movimientos como "Iron sharpens Iron" y "promise keepers" entre otros se esfuerzan por fomentar un espacio más sensible a los hombres en las iglesias y ministerios cristianos al tiempo que trabajan en un cambio de paradigma en favor de la masculinidad que Dios quiere.

Todo eso está bien, pero que dicen las mismas estadísticas de las mujeres. Que estás dominan la lista de asistencia en la mayoría de iglesias alrededor del mundo, que son más activas en las disciplinas espirituales, y se preparan más que los hombres para el servicio a los demás. Paradójicamente, la mayoría de las posiciones en las iglesias siguen siendo dominadas por hombres. ¿Deben esperar hasta que los hombres cambien para servir como líderes?

Algunos líderes hombres con los que he conversado coinciden en que ya va siendo hora de que la mujer tenga un lugar de igualdad en el servicio y el liderazgo en la iglesia contemporánea.

Numerosas denominaciones limitan aun la participación de la mujer interpretando que su papel de "ayuda idónea" del esposo que cita Génesis 2:18, se extiende al servicio en la iglesia y/o a su trato con otros hombres distintos de su esposo, contradiciendo Gálatas 3:28, donde se afirma que todos somos uno en Cristo Jesús. Me gusta como lo pone el obispo T.D. Jakes, parafraseandolo, la mujer debe sujetarse a su esposo, asi como este se sujeta a Cristo, pero no tiene porque biblicamente ser sujeta de otros hombres que no sean su esposo. Se que hay debate teológico para rato al respecto, pero en un sentido espiritual y práctico, ¿por qué tantas congregaciones y pastores invierten tan poco en formar a las mujeres en el liderazgo y justifican asi también limitar su servicio?

Uno de los síntomas del fracaso ministerial del hombre, es caminar sin su esposa, relegándola en su desarrollo espiritual e invalidando su criterio cuando necesita consejo en decisiones importantes. Confinar a quien es parte de uno mismo a un papel decorativo no es sabio y ha facilitado la caída de muchos hijos de Dios con un gran llamado. La participación y preparación de la mujer en el liderazgo no inmuniza a esta ni a iglesia de tener problemas, pero si trae salud al cuerpo de Cristo, donde aun se la trata como cristiana de segunda clase. Los complejos derivados de un sistema de participación mas cultural que bíblico crean heridas del alma y atrofian al cuerpo de Cristo.

Creo que afirmar a la mujer en su llamado y equiparla para servir con enfoque, con propósito y pasión, no es un asunto de agenda femenina, o un tema de la lucha de género. Es un asunto de crítica importancia para la salud de la iglesia. Dios creo al hombre y a la mujer a su imagen y semejanza, requiriendo del hombre que la tratara como a un vaso más frágil, implicando que el hombre también era frágil. En su palabra dice que El equipa y prepara a los que lo aman para servir. Y es tarea de los pastores y lideres equipar a los santos y a las santas para el servicio del ministerio.

Por eso en Liderazgo e Innovación requerimos en nuestras redes de mentoría (coaching) que los pastores participantes vengan con sus esposas a todas las capacitaciones, si bien la consejería y mentoría respeta las diferencias y necesidades que cada uno tiene, y los prepara continuamente en espacios en que ambos desarrollen el carácter de Cristo y las destrezas para servir juntos con excelencia. No olvidemos, que el machismo no es cristiano, es un fenómeno socio- cultural y hasta económico que la iglesia necesita enfrentar, pero no usando la palabra de Dios para llamar a lo bueno malo y a lo malo bueno.

A partir de este año, nuestra Red Global de Liderazgo se ha extendido para equipar y apoyar también a mujeres llamadas a pastorear en el mundo de habla hispana, así como esposas de pastores y mujeres en general, con el mismo celo y excelencia con que equipamos a todos y a todas, sin prejuicios de género o de cualquier otro tipo. Una de estas iniciativas es Liderazgo Femenino, una nueva conferencia y experiencia en que las mujeres aprenden seis principios para caminar y crecer espiritualmente como líderes.


Dios ha llamado a la mujer para cumplir una misión conforme a la FORMA espiritual que le ha dado. Por ello debemos abrir las oportunidades para que las mujeres también vivan y lideren con propósito y pasión.


Es mi oración que Dios abre más puertas para que su luz entre y transforme el entendimiento entenebrecido que hiere diariamente al cuerpo de Cristo y nos impide alcanzar a quienes aun no lo conocen.


Su hermana en Cristo


Orietta Oreamuno Gomez.

LIDERAZGO E INNOVACION

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