Blog sobre realidades y tendencias en el Liderazgo
Viernes 26 de Marzo, 2010
NUEVAMENTE LA SEMANA "ZANGANA"
Desde mi conversión hace ya casi trece años, siempre me ha sorprendido como las iglesias en el subcontinente latinoamericano “desperdician” literalmente las oportunidades evangelísticas en períodos claves del año como la “semana santa” y la “navidad”. Como oveja primero y luego como siervo me he hecho una y otra vez la misma pregunta: “¿Por qué la Iglesia de Cristo declara vacaciones mientras el mundo busca por respuestas y esperanza en la Pascua y Navidad?”
La respuesta típica entre los ministros ha sido que “nosotros simplemente no celebramos esas fechas porque no es bíblico hacerlo y porque esas fechas son históricamente incorrectas”. Comparto con varios autores que la pascua y la navidad no ocurrieron en las fechas que se indican en el calendario católico, y que en el siglo III A.C. muchas fiestas paganas fueron sustituidas por celebraciones con motivos cristianos para “evangelizar”.
Sin embargo, las iglesias cristianas – no latinas- alrededor del mundo no solo celebran un servicio de fin de semana en estas fechas sino que, también, aprovechan los días previos realizando “eventos puente” para alcanzar a los perdidos y a los buscadores espirituales. Han desarrollado una sensibilidad hacia los inconversos y una pasión por cumplir “la gran comisión” que contrasta con el enfoque de nuestras congregaciones evangélicas latinoamericanas en las mismas fechas.
¿Por qué para los cristianos es tan difícil ser relevantes en estas fiestas?
La respuesta es RELIGIOSIDAD. Nos hemos vuelto religiosos, denunciando el origen pagano de estas celebraciones que realizan católicos en nuestra área de influencia y protestantes en otras latitudes, mientras comunicamos a nuestros miembros que tienen luz verde para irse de paseo, convirtiendo la semana en “zángana”. Los mismos pastores cancelan sus compromisos, y marchan con sus familias a las playas y centros de recreo. En realidad como buenos religiosos nosotros resultamos más paganos que a los que catolicos que criticamos. Al menos ellos, sirven conforme a sus creencias y celebran la muerte y resurrección de Cristo.
Juzgamos a otros por sus prácticas litúrgicas y repetitivas mientras nosotros hemos convertido las fechas en una rutina vacacional. Ni siquiera oramos o ayunamos en estos días, mas bien seguimos la corriente del mundo y nos unimos a quienes no consideran ser parte de la iglesia necesario para su vida espiritual.
Celebrar la Pascua y Navidad no contradice los principios bíblicos. De hecho nuestras iglesias realizan una serie de ceremonias y prácticas ajenas a lo que hizo Jesús, y no por ello, las consideramos menos sagradas: los casamientos por ejemplo. ¿Cuándo Jesús realizó una boda? La participación de Jesús en las Bodas de Canáan no consistió de llevar el mensaje, evangelizar o casar, sino de multiplicar el vino para que siguiera la fiesta. Si Jesús hiciera lo mismo hoy en día muchas congregaciones rechazarían la práctica, y unas cuantas lo celebrarían.
Las iglesias celebran el día del pastor, el día de la Biblia. ¿Es eso pecado? ¿Será Bíblico? La primera iglesia entendía el concepto misional del cristiano: la iglesia es cada uno. Hoy sin embargo, invertimos muchos recursos en edificios, que llamamos iglesias, pero no hay evidencia de que esa fuera la práctica en el nuevo testamento.
Debemos tener cuidado con nuestra tendencia a la religiosidad, que nos lleva a juzgar a otros y a practicar la doble moral. Las celebraciones, los ritos y las ceremonias tienen poder cuando no son vanas repeticiones, sino se descubre el espíritu que Dios quiere darle, su unicidad. Esto requiere preparación, oración, estrategia de Dios.
Nosotros podemos como iglesias cristianas evangélicas ser relevantes mostrando creativamente mediante representaciones teatrales, videos, y servicios especiales la importancia de recordar el sacrificio de Jesús y el valor eterno de su resurrección a quienes aun no conocen a Dios, tanto en la “semana santa” como en “navidad”.
Pablo nos recuerda ser estratégicos en su carta a los Colosenses, 4:5 (NVI) “Compórtense sabiamente con los que no creen en Cristo, aprovechando al máximo cada momento oportuno”
Nosotros podemos como iglesias cristianas evangélicas ser relevantes mostrando creativamente mediante representaciones teatrales, videos, y servicios especiales la importancia de recordar el sacrificio de Jesús y el valor eterno de su resurrección a quienes aun no conocen a Dios, tanto en la “semana santa” como en “navidad”.
Pablo nos recuerda ser estratégicos en su carta a los Colosenses, 4:5 (NVI) “Compórtense sabiamente con los que no creen en Cristo, aprovechando al máximo cada momento oportuno”
Debemos ser sobrios y velar. Dios quiere una iglesia movilizada con la misma misión “compartir las buenas nuevas con todos lo que no lo conocen”. Partiendo de vacaciones hacemos un flaco favor a nuestro llamado y sentamos un pésimo ejemplo a nuestros miembros. La iglesia no existe para la comodidad de los cristianos, sino como luz y esperanza para el mundo.
Sabemos que la Biblia advierte en Mateo 24:12 (NVI) que en este mundo que nos rodea “Habrá tanta maldad que el amor de muchos se enfriará”. La iglesia necesita esforzarse para que su amor por los que no conocen de Dios no se enfríe con indiferencia y egoismo. La religiosidad, el legalismo, son hielo para el corazón de los creyentes que consideran más conveniente, vacacionar que alcanzar a otros para Cristo con nuestras vidas cambiadas.
Oro para que nos esforcemos más
Juan Carlos Flores Zúñiga
LIDERINNOVA
Oro para que nos esforcemos más
Juan Carlos Flores Zúñiga
LIDERINNOVA

1 comentarios:
PASTOR JUAN CARLOS
Gracias por su mensaje, esta semana es de bendición, siempre se proclama ayuno y hay respuesta por parte de la iglesia.
Las bendiciones del Señor continuen sobreabundando en su vida.
Francisco y Luz Marina
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