El Líder Agotado

Viviendo y Liderando Saludablemente
Blog sobre realidades y tendencias del liderazgo
Miércoles 7 de Junio, 2017
   


El estrés es parte de la vida, más aún cuando nuestra influencia aumenta de la mano con nuestras responsabilidades como líderes en cualquier arena. Usted sabe también que el estrés es necesario. Nuestro organismo está diseñado para usar el estrés en casi todas las tareas desde mover la mano para saludar hasta mover una ceja en asombro.

Igual que con colesterol, hay estrés bueno y estrés malo. Dios nos diseño para manejar el estrés "bueno" es decir lo necesario para realizar tareas sencillas o complicadas con un claro enfoque a cumplir Sus propósitos.

Hay, sin embargo, una tendencia lamentable producto de un errado concepto de productividad, según el cual conforme soy más eficiente cumpliendo mis tareas y responsabilidades debo hacer más, borrando todo margen para el descanso y la autorreflexión.

Esta vorágine de estar ocupado para encontrar valor o mejorar nuestra autoestima carcome tanto líderes en los negocios como en la esfera espiritual. El estrés malo no toma prisioneros, consume y destruye personas, familias y ministerios.

En mi propia experiencia, el estrés ha cumplido positiva y negativamente su papel. He permitido en el pasado que el estrés aumente mi adrenalina, al punto de que esta se volvió mi combustible. El problema es que nos volvemos adictos a la adrenalina, pero no recuperamos energía, ni enfocamos nuestros tiempo según prioridades, sino que vivimos apagando incendios, esto es sumido en las urgencias, no en lo que realmente es importante y eterno.


Si usted es adicto al estrés, vive girando cheques contra su cuenta de ahorro de energía, tarde o temprano terminara en bancarrota, sin fondos. 

Hay un camino diferente para enfrentar esto. Uno es cambiar nuestra paradigma de intentar manejar el tiempo, a manejar la energía (le recomiendo "La fortaleza mental del líder" y "Reenfocando el estrés como disciplina espiritual" en nuestra página de recursos, que le ayudara en este cambio de paradigma dando algunos pasos fundamentales, especialmente si es usted un creyente:

1. Vuelva a aceptar a Jesucristo como su Señor y Salvador
Salmos 23 dice "El Señor es mi pastor, nada me faltara"
Si no aceptamos que sea el dueño de nuestra vida y tiempo, no podrá ser nuestro pastor.

2. Crea que Dios cuidara de usted y sus negocios
El alimento del estrés es nuestro deseo de controlar todo. Usted no puede controlar nada. Deje que El creador lo haga. Cumpla su tarea pero no se afane.

3. Haga una cita con Dios diariamente.
Abra su agenda para compartir sus luchas, temores, anhelos. Deje que El tenga el primer lugar en su vida.

4. Considere vivir un día a la vez
No podemos cambiar el pasado, y el futuro solo Dios lo conoce. Concéntrese en el presente, viva un día a la vez, disfrute con agradecimiento de todo lo que ha recibido.

El estrés "malo" es un adicción que termina consumiendo todo, incluyendo a usted y a su familia. Tome hoy la decisión por Cristo. Los frutos de su indecisión hoy, traerán agotamiento, ira, depresión y muerte.

Se lo dice alguien que ya estuvo allí.

Hasta la próxima

Juan Carlos Flores Zúñiga
FUNDACIÓN LIDERINNOVA

Comentarios

Aristobulo Rincon dijo…
Leí el artículo sobre el estrés
Me impactó sobre el estrés bueno y malo con ejemplo del colesterol que hace más explícito el ejemplo
Interesante que el estrés malo no toma prisioneros sino que destruye y mata
Gracias por los 4 puntos para Vencer el Estrés malo
Gracias
Aristobulo Rincon

Entradas más populares de este blog

Lo que es tener éxito como cristiano

Encuentra el tiquete a casa

Aprenda integridad en manejo de deudas